Inga Ivanova

Escultora y Profesora de Arte 

Inga es rusa. Nació en San Petesburgo cuando aún se llamaba Leningrado. Creció bajo el régimen soviético y guarda historias con las que podría rellenar un cuaderno entero al que le faltarían algunas fotos y le sobrarían preguntas que se quedaron sin contestar.

Inga es escultora. Utiliza el papel, la tela, la madera…materiales cotidianos que en sus manos se transforman en muñecos, gallinas, golondrinas, conejos, barcos veleros…Su taller está repleto de proyectos, unos terminados, otros por acabar, la máquina de coser, pinturas, cartones, pegamentos, retales por doquier…

Hay algo más. Recuerdo las palabras de Miguel Angel ante la admiración que despertaba su David: “He visto un ángel en el mármol y he esculpido hasta liberarlo”. Eso es. Inga emula a Miguel Ángel cuando en sus talleres observa a los niños, ve la creatividad que hay encerrada en ellos y les ayuda a liberarla de forma productiva. Las obras que decoran su clase en la Casa de Cultura de Valdemorillo son buena prueba de su capacidad para esculpir pequeños artistas.

Inga es maga, cuando reúne alrededor de su teatro de sombras caras llenas de expectación por escuchar sus cuentos, asombradas ante la sencillez rotunda del claroscuro.

Inga es luchadora. Se rebela contra la concepción de la educación artística como entretenimiento pasivo en horas vacías y aboga por un método pedagógico que encauce la creatividad infantil hacia el arte por medio de la enseñanza exhaustiva de la técnica. 

Inga tiene muchas facetas y ni una sola arista. Creativa, metódica, generosa, dulce. Un manantial del que brota constantemente belleza. 

De pequeña, tus padres decían que eras…una buena chica.

La primera vez que te rebelaste fue…contra el control total de mi vida, de mis padres, de mi trabajo…

Y ahora, ¿dónde viven los monstruos? Yo creo que los monstruos de infancia no desaparecen. Viven con nosotros y he peleado con ellos toda mi vida.

Una lección de vida y un maestro: Un profesor de Escultura en mi universidad. Una vez, al ver mi trabajo me dijo: “Es bonito, tú puedes”… Estas palabras sencillas consiguieron que empezara a creer en mí misma como artista.

El mayor de tus sueños cumplidos: Ser profesora de Arte y vivir en una casa grande y misteriosa con mi familia.

Lo bueno que está por llegar: Nunca sabes qué puede ocurrir en tu vida, por eso intento cumplir los 10 mandamientos…

¿A qué no renunciaríais ni por una doble ración de tu plato favorito? mi trabajo:  mi arte y las semillas del arte que espero que haber plantado en los corazones de mis alumnos.

¿Qué le pedirías al genio de la lámpara? Salud para mi familia y  mis amigos.

Tu mayor legado: Haber sido útil en mi labor profesional.

¿Qué es lo que Pamela y tú tenéis en común que merezca la pena compartir? La capacidad de crear mundos alrededor de nosotras.

¿A quién deseas pasarle el testigo?

A Anna Papchenco. Ella es lingüista, periodista, guionista ¡y muchas cosas mas! A ella le confiaría mi vida.

Si sientes curiosidad, puedes averiguar más cosas sobre Inga y su trabajo en el siguiente enlace:

Papel. Art  diseño studio para niñ@s

 

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