Libérate de tus compromisos actuales

Entramos en las fiestas navideñas. Para algunos, un tiempo lleno de magia y buenos deseos. Para otros, la época del año que más alimenta la nostalgia de tiempos mejores. Sea cual sea tu caso, te pregunto: ¿alguna vez has vivido la Navidad saltando de compromiso en compromiso? Si es así, ¿cómo te sentiste?

Los compromisos son la concreción de una promesa. Rafael Echeverría, padre del coaching ontológico, defíne las promesas como aquellos actos lingüísticos que nos permiten coordinar acciones con otros y que involucran dos acciones lingüísticas diferentes: “bien la acción de ofrecer una promesa y la de aceptarla, o alternativamente, la acción de pedir una promesa y la de aceptarla”.  En definitiva, el compromiso nace de una petición de un tercero que aceptamos, o de una oferta propia que un tercero acepta. En cualquiera de los dos casos, el elemento diferenciador de un compromiso es la libertad: si no hay libertad en la aceptación o en la oferta, no hay compromiso; hay una obligación. Como señala Silvia Guarnieri en su libro “No es lo mismo”, “llegamos a creer que casi todas nuestras acciones conllevan una obligación: llevar a  los niños al colegio, salir a cenar con unos amigos o acudir al gimnasio. En la obligación estamos preocupados por el peligro de las consecuencias de no cumplir, en el compromiso el foco está en el deseo, en la pasión, en la motivación para hacer las cosas que hemos elegido en libertad”.

Según esta distinción, si nuestras Navidades están llenas de compromisos, deberíamos sentirnos empoderados y satisfechos de dedicar nuestro tiempo a aquello que nos apasiona y deseamos hacer. Si no es precisamente ésta la emoción que te embarga cuando piensas en lo que te espera en los próximos días, tal vez deberías cuestionar que estés ante auténticos compromisos. Necesitas, por tanto, pasarles la prueba del algodón: pregúntate si QUIERES o TIENES que hacerlos. En el primer caso, estarás ante compromisos; en el segundo, ante obligaciones.  

Precisamente de esto va la propuesta de Pedram Shojai que traigo hoy a este blog, que titula siguiendo la confusión habitual entre ambos conceptos: vamos a limpiar nuestro armario de compromisos. Empezaremos con un inventario. Utilizando la distinción comentada en el párrafo anterior, haz una lista con todos los planes que te esperan para estos días y clasifícalos en “compromiso”, si aún te sirve, o en “obligación”, si ya no te aporta felicidad, al puro estilo Marie Kondo. Una aclaración: lo que determina si un plan es un compromiso o una obligación es cómo lo percibes en el momento presente, no cuando lo apuntaste en la lista de cosas que hacer en Navidad. Es probable que en algún momento consideraras que estaría bien correr la San Silvestre con los colegas, pero si a estas alturas se te está haciendo más cuesta arriba que la Avenida de la Albufera, tal vez no lo vayas a hacer porque te apetezca el reto, sino por la consecuencias que implicaría no presentarte en la línea de salida. Tu compromiso ha mutado en obligación: el dorsal te aprieta, asúmelo.

Y como toda operación de limpieza de armarios que se precie, nuestro objetivo será quedarnos únicamente con aquellas prendas que nos sirvan y nos hagan felices. Es cierto que no podrás desprenderte de todo lo que no quieras (hay obligaciones que entran en la categoría de uniformes, te toca llevarlos te guste o no), pero puede que descubras que de algunas otras podrías desligarte con un coste asumible. Para éstas, diseña un plan de salida respetuoso y responsable. Como señala Pedram Shojai, uno de los aprendizajes de esta práctica es que a la larga resulta más costoso decir “no” cuando se ha dicho “sí”, por lo que nos anima a practicar nuestra asertividad a la hora de adquirir nuevos compromisos.

Por último, si este ejercicio te ha resultado útil, te propongo que te plantees generalizarlo al resto de tu vida. Viene de miedo. Tendrás mucho más tiempo para dedicarlo a aquello que realmente te gusta y te hace sentir bien.

Te deseo que disfrutes de unas Navidades llenas de compromisos. ¡Felices fiestas!

Related Articles