Naturaleza

Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentándome solo a los hechos esenciales de la vida, y ver si podía aprender lo que la vida tenía que enseñar, no fuera que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido.”

Es probable que éste sea el párrafo que más veces se ha transcrito de Walden,  el libro en el que Henry David Thoreau aboga por una vuelta a la simplicidad de la vida en la naturaleza y que resume sus experiencias vividas durante los dos años que pasó en medio del bosque, en una cabaña situada junto al Walden Pond. Era 1845 y su decisión de abandonar Concorde ya resultó rupturista entonces. ¿Qué diríamos de él ahora?

Pedram Shojai nos invita a salir a algún espacio abierto y entrar en contacto con la naturaleza. Quizás puedas aprovechar estos días de Puente para romper con la vida urbanita y darte un buen paseo por un bosque o una playa; si no es así, tal vez te apetezca probar a perderte durante un rato por un parque cercano. Una vez allí, mi invitación es a recalibrar los sentidos: si en tu día a día pasas largas horas frente a un ordenador, tus ojos agradecerán que pruebes a mirar al horizonte y fijar tu vista en el objeto más alejado que puedas divisar; para descansar del tráfico y los auriculares, prueba a pararte en un entorno solitario a distinguir el sonido del viento en las copas de los árboles, el murmullo de las olas, el canto de los pájaros…; si vives inmerso en la contaminación, respira en medio de un pinar, percibe el olor de la tierra mojada o del salitre del mar; si te pasas la vida metido entre las cuatro paredes de un edificio inteligente, sal a que tu piel sea acariciada por los rayos del sol, baila bajo la lluvia, dibuja un ángel en la nieve, camina descalzo sobre la arena…

Seguro que has captado la idea. Se trata de estar presente esta vez disfrutando plenamente de la naturaleza que te rodea. Y en este caminar, te propongo la compañía de unas palabras de Thich Nhat Han:

“A mí me gusta andar solo por los senderos del campo, rodeados de arrozales y maleza, y poner cada vez el pie en el suelo siendo consciente de ello, sabiendo que estoy caminando por la maravillosa tierra. En estos momentos, la existencia es una realidad milagrosa y misteriosa. La gente considera que caminar por el agua o por el aire es un milagro. Pero yo creo que el verdadero milagro es, en realidad, caminar por la tierra”.

Un verdadero milagro. Enjoy it!

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